Revuelto de huevo con espinacas y queso
Revuelto verde con queso, completo.
Ingredientes
Recomendaciones
Para que salga mejor
- Para que el huevo quede tierno, controla el fuego y evita prolongar la cocción una vez hecho. No des por supuesto que el calor del plato terminará de cocinar un centro que sigue crudo.
- Rallar el queso en casa permite elegir el grosor: fino para incorporarlo a una salsa y más grueso para una cobertura. Los quesos de bolsa varían; revisa el envase si buscas uno sin ingredientes añadidos.
- Las verduras de hoja pierden volumen al cocinarse. Las espinacas son más tiernas que las pencas de acelga o los tallos de kale; si usas estas partes, comprueba su textura antes de dar el plato por terminado.
Preparación previa
- Lava las espinacas y sécalas muy bien.
- Ralla los 30 g de queso.
- Casca los 2 huevos en un cuenco, échales sal y bátelos.
Con estas cantidades sale 1 ración y en total son 200 g.
Estimación por ración a partir de los ingredientes y sus equivalencias en BEDCA, Ciqual y USDA FoodData Central. Los hidratos van sin la fibra, que se cuenta aparte: son los que en keto se llaman netos. La grasa de cocinar se cuenta en parte (salteado y sofrito): se estima que una parte queda en el recipiente.
Paso a paso
Lava las espinacas y sécalas MUY bien. El agua que lleven acaba en el revuelto y no cuaja.
Casca los huevos, échales POCA sal —el queso ya sala— y bátelos solo hasta unir.
Pon una sartén a fuego MEDIO con la mitad del aceite.
Cuando el aceite esté caliente, echa las espinacas y saltéalas 2 minutos, hasta que bajen de tamaño.
SUBE a fuego fuerte 30 segundos para que se evapore el agua que sueltan, y escúrrelas apretándolas contra un colador.
Ese escurrido es lo que separa un revuelto cremoso de uno aguado.
Baja el fuego a SUAVE y echa el resto del aceite y el huevo batido.
Remueve despacio con la espátula, del borde al centro, 3 minutos.
Cuando esté a medio cuajar, echa las espinacas escurridas y el queso rallado. Remueve 1 minuto y sácalo brillante.
Más desayunos de esta dieta
Esta guía tiene un propósito informativo y general. No constituye consejo médico ni nutricional personalizado; para una pauta adaptada a ti, acude a un dietista-nutricionista o a tu médico.