Revuelto de huevo con tomate y espinacas
Revuelto jugoso de huevo con verdura.
Ingredientes
Recomendaciones
Para que salga mejor
- Si tienes más tiempo, puedes cocinar el sofrito a fuego suave para que las verduras queden más tiernas y el sabor sea más intenso. No todos los platos necesitan cebolla dorada: respeta el punto que se describe en la receta.
- Para que el huevo quede tierno, controla el fuego y evita prolongar la cocción una vez hecho. No des por supuesto que el calor del plato terminará de cocinar un centro que sigue crudo.
- Las verduras de hoja pierden volumen al cocinarse. Las espinacas son más tiernas que las pencas de acelga o los tallos de kale; si usas estas partes, comprueba su textura antes de dar el plato por terminado.
Preparación previa
- Lava las espinacas y sécalas bien.
- Corta el tomate en dados.
Con estas cantidades sale 1 ración y en total son 280 g.
Estimación por ración a partir de los ingredientes y sus equivalencias en BEDCA, Ciqual y USDA FoodData Central. Los hidratos van sin la fibra, que se cuenta aparte: son los que en keto se llaman netos. La grasa de cocinar se cuenta en parte (salteado y sofrito): se estima que una parte queda en el recipiente.
Paso a paso
Lava las espinacas y sécalas bien. Mojadas sueltan agua en la sartén y el revuelto queda aguado.
Trocea el tomate en dados y quítale las semillas y el agua con una cuchara: es de donde sale casi todo el líquido.
Calienta el aceite en la sartén a fuego medio, 1 minuto.
Sofríe el tomate 3-4 minutos, hasta que suelte el agua y se quede espeso. Echa las espinacas y remueve hasta que se vengan abajo, un minuto más.
Bate los huevos con la sal en un cuenco aparte, sin montarlos: solo hasta que clara y yema sean uno.
Baja el fuego a suave, vierte los huevos y remueve despacio con una espátula, arrastrando desde el borde al centro.
Retira cuando estén cuajados pero todavía brillantes y cremosos: en el plato terminan de hacerse con el calor que llevan.
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Esta guía recopila información general con fines divulgativos. No es un tratamiento personalizado ni un consejo médico o dietético individual; ante cualquier duda, consulta con un dietista-nutricionista o con tu médico.