Gambas al ajillo
Mediterránea · para 1 ración
Ingredientes
Recomendaciones
Para que salga mejor
- Una sartén pequeña mantiene las gambas en contacto con el aceite de ajo; en una demasiado ancha, las tres cucharadas se dispersan y el ajo se tuesta antes de perfumar el conjunto.
Si no tienes algo
- Si no tienes guindilla seca, vale una pizca de pimentón picante; échalo al apagar el fuego de las gambas.
- Si no tienes perejil fresco, vale una cucharadita de perejil seco para terminar las gambas.
Preparación previa
- Si las gambas son congeladas, descongélalas en la nevera y sécalas muy bien.
- Seca las gambas frescas con papel: la humedad enfría el aceite y hace que salte.
- Corta los ajos en láminas finas y trocea la guindilla.
La grasa de cocinar se cuenta en parte (salteado y sofrito): se estima que una parte queda en el recipiente. Algunas equivalencias entre alimentos son aproximadas.
Paso a paso
Calienta las 3 cucharadas de aceite en una sartén pequeña a fuego MEDIO-BAJO.
Cuando el aceite esté caliente, añade el ajo y la guindilla. Cocínalos 3 minutos, hasta que los bordes del ajo estén rubios, sin oscurecerse: el ajo quemado amarga el aceite.
Sube a fuego medio-alto, incorpora las gambas y échales sal.
Saltea las gambas 2 minutos, moviéndolas para que se hagan por ambas caras. Deben quedar curvas y con la carne opaca también en el centro; si sigue translúcida, continúa hasta que esté hecha.
Apaga el fuego, reparte los 4 g de perejil sobre las gambas y sirve enseguida. Dejarlas en el aceite caliente las sigue cocinando y acaba endureciéndolas.
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