Huevos revueltos con beicon
Carnívora · para 1 ración
Ingredientes
Recomendaciones
Para que salga mejor
- Pásalos al plato en cuanto estén cuajados pero brillantes, un punto menos de lo que quieres comerlos: la sartén, con la grasa del beicon, sigue muy caliente y los termina de hacer en el plato. Un minuto de más y quedan secos y mates.
- Prueba un trocito de beicon ya frito antes de echar el huevo: si es curado o ahumado y muy salado, la poca sal del batido ya sobra. Con un beicon así, lo más seguro es salar los huevos al final, probándolos.
Preparación previa
- Casca los 3 huevos en un cuenco y bátelos con poca sal.
La grasa de cocinar se cuenta en parte (salteado y sofrito): se estima que una parte queda en el recipiente.
Paso a paso
Pon una sartén a fuego medio con las lonchas de beicon, en frío y sin grasa añadida. Empezar en frío es lo que hace que el beicon suelte su propia grasa poco a poco en vez de encogerse de golpe.
Fríelo 6 u 8 minutos, dándole la vuelta a mitad, hasta que esté dorado y crujiente por los bordes.
Sácalo a un papel de cocina y deja la grasa en la sartén: ahí se van a hacer los huevos.
Baja el fuego a suave y echa el huevo batido a esa grasa.
Remueve despacio con la espátula, arrastrando del borde al centro, 3 o 4 minutos.
Retíralo cuando esté cuajado pero todavía brillante.
Trocea el beicon con las manos y échalo por encima al servir, para que siga crujiente.
Añade la pimienta al servir.
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